No sé si por fin logré un equilibrio y elegir bien mis prioridades,
o simplemente acabo de olvidar mi vida y mi esencia.
Si esto está mejor y me siento más tranquila que nunca,
o me perturba tanta armonía y falta de emoción pero no me doy cuenta, o no lo quiero notar.
No sé, no sé, no sé, y no puedo evitar acudir a los demás para que me den una respuesta.
Es como pedirle a un ateo que te hable de religión, él no te dirá las respuestas que necesitas.
Es como pedirle a un humanista que te explique física cuántica, aunque no les interese la ciencia.
Es como preguntarle a un extraño sobre un libro de autobiografía, siendo que no te responderá mejor que tu mismo si tu eres el escritor. Es como... es como...
Tal vez sólo logré mentirme a mi misma para creer que todo ya murió,
siendo que por dentro sé bien que todo está patas para arriba
02 de Mayo, 2011.
No hay comentarios:
Publicar un comentario