Tengo sed,
tengo ganas de embriagarme en tu sangre,
intoxicarme en tu alma,
de perecer en tu ser.
Que nada vuelva a tener sentido,
de un cuento ilógico,
de no saber donde estoy,
y no regresar jamás.
De sentirme diminuta en sábanas
e inmensa en tu mundo,
llenar cada espacio de una habitación,
que no quede espacio sin mi.
Que el aire en mi cuerpo
sea invadido por el tuyo,
de probar tu carne
hambrienta con tu olor.
Quiero que un canto sea escrito con tu voz,
que tu espíritu grite y me ensordezca,
que tu mirada me ciegue
y no ver más que a ti.
Tengo sed de tantas cosas
y es que me siento loca, incoherente, así soy.
Con tus maneras, con todo un tu
es lo que a mi vida provoca.
Quiero respirar el mismo aire que tu,
que a mi mente atormenta,
desata y altera,
tranquiliza mi corazón cuando tus manos lo tocan.
Quiero alcanzar las estrellas, y dormirme ahí junto a ti,
donde no nos acompañe nadie más que la luna
y sólo ella sea testigo
de lo que nuestros corazones sientan.
11 de Noviembre, 2010.
No hay comentarios:
Publicar un comentario