tienen identidad de fantasmas, de recuerdos, de tormentos, de esperanzas y desilusiones,
tienen cuerpo de ausencia, de soledad y de abandono
tienen aire de engaños, de confianzas y traiciones
corren, gritan, dejan su estado pacífico, nos quieren alcanzar.
¿Sientes esas olas?
están llenas de la sangre que alguna vez dejamos derramar
pensaste que yacerían en papeles, en gazas y alcohol
a algún lugar deberían llegar, y aquí estamos solos tú y yo.
Siento fuerzas, débiles e inestables
pero sé que aunque sea complicado ahí estás siendo un soporte
un apoyo, un recuerdo, desde ahora mi pasado y presente
y si creo en el final, por favor, si en mis sueños ruego, demuéstrame que es erróneo
sí, lo que escuchaste, gritaría sinfonías que ensordezcan el mundo, date cuenta, sólo somos tú y yo.
¿Escuchas esos golpes?
tienen identidad de caídas, de esfuerzos, de fragmentos, de esas instancias y aquellas incursiones,
tienen cuerpo de experiencia, de realidad y de un destrono;
tienen ganas de hacer daño, en instancias, situaciones,
corren, gritan, dejan su estado pacífico, nos quieren agotar.
¿Sientes esas aves?
Traen presencias despreciables que alguna vez dejamos entrar
creí que quedarían en cigarrillos, en bebidas y espectáculos
de alguna manera las debía ocultar, y aquí estamos solos tú y yo.
El pasado existió, no se puede olvidar, no desea desaparecer, lo debemos enfrentar
Tomo tu mano, miro este sombrío paisaje, una sonrisa cálida, llena de miedo y fervor en los ojos
¿corramos? Increpémosles, si quieren convivir con nosotros deberán aceptar escuchar nuestras voces diciéndonos en una cálida noche, un te quiero, un te amo...
Siento fuerzas, débiles e inestables
pero sé que aunque sea complicado ahí estás siendo un soporte
un apoyo, un recuerdo, desde ahora mi pasado y presente
y si creo en el final, por favor, sí, en mis sueños ruego, demuéstrame que es erróneo
sí, lo que escuchaste, gritaría sinfonías que ensordezcan el mundo, date cuenta, sólo somos tú y yo.
¿Escuchas mis latidos?
tiene algo con un tono un tanto clásico, y cierta melodía espiritual y autóctona
tienen ganas de tu esencia, de tu calor y tu experiencia
tienen sed de una caricia, de largas charlas y sonrisas
el tiempo es nuestro, dejemos nuestro estado pacífico, que ya no aspiro a callar.
21 de Diciembre, 2010.
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