domingo, 21 de agosto de 2011

Agorafobia



El miedo a salir a un mundo que no te agrada, atestado en monotonía, 
pobre en emociones, infectando nuestros pulmones de una triste, lenta y tranquila agonía.
El placer de estar bajo una ducha a falta de lluvia allí afuera, 
ojos cerrados, un mundo abierto en tu mente, engañando a la propia conciencia de que los sueños son la realidad.


Ver la piel desnuda, tan frágil como la mirada desconfiada,
tiritando, ahogado en miedo, ese miedo a demostrar temor.


Pavor, temor, terror, horror.
Triste tranquilidad, vacío el corazón.
Hambre de emoción,
ausencia de dolor.


Ese instante que se desearía perdurable en que sólo imaginariamente se vive en realidad,
porque en la actualidad no hay necesidad de nada, y a la vez se necesita todo.
Esa maldita sensación de que no haz hecho nada, que no haz creado nada, que no haz vivido nada,
que hay sentimientos que tal vez jamás conocerás, vidas que quizás jamás darás y un fuego que nunca apagarás.


Estar en soledad y darse cuenta de que jamás conocerás ni vivirás lo que anhelas, 
y quién más cerca estuvo de ser lo que querías lo perdiste por la estúpida tentación al placer.
Camino que sólo deja una triste opción de vida, que sí, es sólo una opción, pero no queda más:
la búsqueda de satisfacción en cada instante agobiado por el fantasma del miedo a perder la libertad que se lleva en la sangre gitana que nunca corrió en nuestras venas, y que aún así quema la piel.


Incomprensión, soledad, autoexiliación,
obsesión por ser distinto, como estigmatisación.
Sentirse una deshonra, guardar culpas fácilmente exonerables,
cargar estúpidamente con deberes que no son propios.



Pavor, temor, terror, horror.
Triste tranquilidad, vacío el corazón.
Hambre de emoción,
ausencia de dolor.


Por favor, no quiero salir allí,
por favor, hoy al menos no...

jueves, 18 de agosto de 2011

Necesidad

Necesito, necesito
necesito algo
necesito algo
necesito saber que

Estoy harta de necesitar, necesito dejar de hacerlo.
Dejar de joder con tu puta mente, o tal vez con la mía
necesito, necesito.
¡Dejen de atormentarme!

Necesito dejar de tener miedo.
Dejar este maldito lugar que jamás me trató bien.
Dejar de ser una niña, de soñar.
Sacrifiqué mi vida y nada salió como planeé.

Un cuento de terror, con payasos y muñecas
y un tétrico sonido de esa cajita musical
Aquella que mi madre jamás me dio
para secar las lágrimas que jamás derramé.

Olvidar ese beso de buenas noches de un padre que nunca existió,
los apretones de mejillas que jamás me dieron,
la tierra en mis uñas que jamás sentí,
y esas escondidillas que jamás jugué.

Necesito, necesito
recuperar lo que me fue robado
¿puedo aún jugar con un vestido
en un bosque en pleno otoño?

Caperusita roja, te vez tan linda e inocente,
es tan sensual el miedo en tus ojos
¡Es un juego que jamás jugaré!
Temor, temor, necesito perderlo.

Estoy harta de necesitar,
sólo necesito irme de aquí.
Huir como los maricas,
tu no eres quien para criticar.

Vamos, juguemos a que somos niños,
a que tomamos te con amigos imaginarios.
sabes que no es real, y empiezas a dudar de mi,
y poco a poco pierdes la noción del tiempo.


Necesito, necesito
necesito algo
necesito algo
necesito saber que

Estoy harta de necesitar, necesito dejar de hacerlo.
Dejar de joder con tu puta mente, o tal vez con la mía
necesito, necesito.
¡Dejen de atormentarme!

Necesito dejar de tener miedo.
Dejar este maldito lugar que jamás me trató bien.
Dejar de ser una niña, de soñar.
Sacrifiqué mi vida y nada salió como planeé.

Un cuento de terror, con payasos y muñecas
y un tétrico sonido de esa cajita musical
Aquella que mi madre jamás me dio
para secar las lágrimas que jamás derramé.

Necesito, necesito
necesito algo
necesito algo
necesito saber que

Que alguien venga y me haga callar,
una bofetada, que me enseñe la realidad,
sangrar, sangrar, sangrar,
que buenos viejos malditos recuerdos.

Que alguien venga y me haga callar.